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| | Ingg Silver: La leyenda del Caballero Blanco | Miér Oct 29, 2008 8:21 am por Alessandro | Que bien que abrieron este apartado.
Aqui les dejo mi primera novela, que ha recivido buenas criticas en otro foro.
Ingg Silver: La leyenda del caballero blanco
Capitulo I "Un caballero en la ciudad"
Era una noche tormentosa y yo era la única persona en el camino. Vestía con una camiseta blanca, un pantalón negro, unos guantes de metal, igual que las botas, y una espada colgada en la espalda.
Salgo del camino y entro a una cueva para usarla de refugio; ya adentro, enciendo una fogata y pongo a secar mi camiseta, mientras miro hacia fuera y me digo a mí mismo "¿Por qué no recuerdo nada de mi pasado? ¿Por que no recuerdo mi hogar o a mi familia? ¿Por que no se nada de mí mismo?. Solo se una cosa, me llamo Ingg Silver y soy el Caballero Blanco, pero... ¿por qué?"
No pasaban de las nueve de la mañana cuando llegue a una ciudad; las calles llenas de gente y de mercaderes. Uno de ellos se me acerco y dijo:
-Amigo, esa espada se ve muy vieja- me dijo un mercader- te doy este lustrador por cincuenta monedas plateadas.
Yo lo ignore y seguí mi camino
-Te lo dejo en veinte monedas plateadas. Creo que vendo esto muy caro.
Seguí caminando, haciendo caso omiso de los mercaderes hasta que uno tomo mi mano...
-No lo puedo creer, son gemas de viento; te doy cien monedas doradas por ellas
-Perdón, pero no están a la venta
-Te daré lo que me pidas
-Gracias, pero son muy valiosas para mí
-Y para mí también, te doy doscientas monedas doradas
-Ya le dije que no
-Quinientas monedas
-¡No!
-¡Mil monedas!
-¡Ya déjeme!
E intento quitarme la gema de mi guante
-¡Ráfaga Blanca!
Con eso lo hice volar y estrellarse con su puesto (o eso creo yo), el cual se hizo pedazos
-Lo siento, pero no se venden.
Y seguí caminando, mientras la gente me miraba asustada o sorprendida y me abría el paso.
Camine un rato y vi lo que parecía una taberna, decidí entrar y, no, no era una taberna, era un café.
Me acerque a la barra y me senté.
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